Un camino de gratitud, fe y una vida más plena.
Cada día, una reflexión y una experiencia sencilla para hacerle un espacio a Dios en tu vida. Con 15 o 20 minutos es suficiente.
algo dentro de ti te dice que es momento de hacerle más espacio a Dios en tu vida.
Sientes que te alejaste un poco y quieres reencontrarte con Dios, sin presiones y a tu ritmo.
No solo las oraciones que aprendiste de pequeño: quieres hablarle con tus propias palabras.
Quieres aprender a acercarte también para agradecer, para estar y para compartir tu día con Él.
Un texto breve que te invita a mirar una parte de tu vida con otros ojos: tu hogar, tu familia, tus sueños, tus preocupaciones.
Una práctica sencilla para acercarte a Dios: escribirle, quedarte en silencio, orar por alguien, tener una cita con Él.
Diez el primer día y tres cada día después, siempre con su porqué. Así la gratitud se convierte en una conversación con Dios.


Se ha convertido en mi momento favorito del día. A veces cargamos con preocupaciones y al momento de ponerlas en palabras siento que hasta la pluma pesa. Pero curiosamente, después de escribirlas, también se siente un poco más ligero.
Me ha hecho reflexionar mucho sobre cómo, a veces, las bendiciones más grandes están en las cosas sencillas de cada día. Me hizo sentir una tranquilidad y una gratitud increíbles.
Lo más bonito que transmiten estos ejercicios es que no siempre tenemos que acudir a Dios para pedir algo. También podemos acudir simplemente para estar con Él.
He podido reconocer y agradecer las bendiciones en mi vida y me ha permitido tener a Dios presente con más intención estos días.
Este año ha sido un año de muchos cambios fuertes. Agradecer a diario se ha vuelto mi rutina y mi momento de paz.
Ayer pude soltar el llanto al empezar a leer el texto y me sentí conectada con Él. Lo necesitaba.
Hola, soy Joseph. Desde MundoEscritos comparto cada día palabras de fe y gratitud con una comunidad de más de 3 millones de personas. Este camino nació de algo que yo mismo viví: descubrir que acercarme a Dios no necesitaba palabras perfectas, sino un momento sincero cada día.
Durante estos 30 días quiero acompañarte a encontrar tu propia manera de estar con Él.
Joseph Hernández · MundoEscritosCon 15 o 20 minutos es suficiente para leer y escribir con calma. Lo ideal es buscar siempre el mismo momento del día.
No pasa nada. No se trata de hacerlo perfecto: retomas al día siguiente, desde donde te quedaste. El camino te espera.
Puedes imprimirlo y escribir en él, o leerlo desde el teléfono y escribir tus respuestas en un cuaderno propio.
No. No necesitas escribir bonito ni encontrar las palabras perfectas. Solo hablarle a Dios con el corazón.
Al inscribirte te envío el cuaderno y te sumo al grupo de WhatsApp para que empieces tu camino.
«Dios no lleva la cuenta de las veces que vuelves. Solo se alegra de que vuelvas.»
Quiero empezar mis 30 días